Máxima igualdad en Zaragoza en caso de celebrarse nuevas elecciones generales, según el resultado del sondeo elaborado por Metroscopia dentro de la serie‘Pulso electoral: la cuenta atrás’.

El PP volvería a ser el partido más votado en esta circunscripción pero los populares perderían uno de los tres diputados logrados el 20D. El escaño pasaría ahora a Ciudadanos, produciéndose un triple empate en número de diputados entre esta formación política, el PP y el PSOE: dos cada uno. Podemos, aunque registra una sustancial pérdida de apoyos, conservaría el escaño logrado el pasado diciembre. Izquierda Unida/Unidad Popular-CHA experimentaría una subida en votos, debida en gran parte a todo lo que lograría atraer de Podemos, pero se quedaría de nuevo sin representación por Zaragoza en el Congreso de los Diputados. Eso sí, en el escenario hipotético de que estos dos partidos (Podemos e IU) se presentaran juntos, la coalición podría estar en condiciones de disputar el último escaño a PSOE y/o C’s.

La participación electoral sería, hoy por hoy, en torno a tres puntos inferior a la que hubo el 20D: 72 % frente al 75,1 % de hace cuatro meses. Si se presentaran las mismas candidaturas que el pasado 20D, el PP obtendría un 28.7 % de los votos válidos, 1.6 puntos menos que en los últimos comicios (y un diputado menos: pasaría de 3 a 2). El PSOE mantendría prácticamente el mismo porcentaje que en 2015 (23.4 %, solo dos décimas menos) y sus dos escaños actuales. Ciudadanos lograría casi cuatro puntos más —sería el partido con mayor crecimiento— y con un 21,6 % de los votos duplicaría su representación (de a tener uno pasaría a contar con dos diputados). Podemos aparecería como el partido más perjudicado si se repitieran ahora las elecciones: perdería cinco puntos y medio en votos (del actual 19.2 % pasaría al 13.7 %). Una pérdida de apoyos que, sin embargo, no reduciría su representación al mantener el actual escaño.

Los tres partidos que empatarían en número de diputados mantienen una elevada fidelidad de voto: un 79% de quienes votaron a Ciudadanos hace cuatro meses dice que repetirían ahora su voto, lo mismo que el 77% de votantes del PP y el 75% del PSOE. No obstante, la movilización de cara a una nueva cita con las urnas no es la misma en los tres partidos. Una cosa es la predisposición a votar a un partido y otra distinta el grado de seguridad en acudir a las urnas. El PP es el que cuenta, hoy por hoy, con un potencial electorado (quienes manifiestan su intención de votar a este partido) más dispuesto a ir a votar: un 81 % dice que lo haría con total seguridad, 10 puntos más que los potenciales votantes socialistas (71%) y 13 más que los de Ciudadanos (68%). Por el contrario, la fidelidad de voto de Podemos es la más baja de los cuatro principales partidos (61%) pero sus potenciales votantes muestran un elevado grado de movilización: ocho de cada diez (80%) afirman que acudirían a votar con total seguridad.

En otras palabras, estos datos de fidelidad y movilización, dejan entrever que los electorados de PSOE y Ciudadanos serían más volátiles y con mayor tendencia a la abstención que los del PP y de Podemos. Si finalmente ni socialistas ni, sobre todo, el partido de Albert Rivera, consiguieran consolidar a ese electorado que actualmente se muestra más hipotenso en términos electorales, el resultado más probable (en esta circunscripción) sería una práctica reproducción del que se produjo el pasado 20D: los populares mantendrían sus tres diputados actuales, los socialistas dos y tanto Ciudadanos como Podemos uno.

En todo caso, hoy por hoy, el partido que lidera Albert Rivera es el que logra atraer a mayor número de electores procedentes de otras opciones políticas: sobre todo del PP (10%) y del PSOE (7%). Y el de Pablo Iglesias registra el porcentaje más amplio de electores infieles, con dos fugas de voto principales: una hacia el PSOE (13%) y otra hacia IU/UP-CHA (11%).

La brecha generacional escondida tras la igualdad en votos

PP, PSOE y Ciudadanos se moverían hoy por hoy en un pequeño rango de siete puntos porcentuales (entre el 28,7% de los populares y el 21,6% de los naranjas) —si  Podemos e IU fueran en coalición se trataría de un cuatripartidismo hípercompetitivo—. Sin embargo, los resultados de este sondeo en Zaragoza expresan también de forma clara la existencia de una brecha generacional en ambos lados del espectro ideológico.

En el centro derecha, entre la gente joven de 18 a 34 años (35% frente al 12%), quienes hoy tienen intención de votar a Ciudadanos son el triple que los que se inclinarían por el PP. Mientras que entre quienes tienen 65 años o más, son los populares quienes casi cuadruplican a los naranjas (39% frente a 11%).

En el centro izquierda, el fenómeno se presenta con los mismos rasgos aunque algo atenuados: una hipotética suma de Podemos y Unidad Popular casi duplicaría al PSOE entre los jóvenes (28% frente al 15%) y el PSOE superaría a aquellos en seis puntos porcentuales entre las personas mayores (20% frente a 14%).

zaragoza02

Esta radiografía generacional en la provincia de Zaragoza es paralela a la que se produce a nivel nacional: las marcas emergentes (Podemos y Ciudadanos) son ampliamente mayoritarias entre la gente joven y, al mismo tiempo, presentan dificultades para penetrar entre las más mayores. La asimétrica distribución demográfica de la sociedad española supone una cierta garantía de continuidad para los partidos que gozan de mayor arraigo en el rango de edades avanzadas. En el caso concreto de la provincia de Zaragoza de forma un poco más destacada, las personas con más de 55 años (44%) casi triplican las de menos de 35 (18%).

En sentido contrario, el alejamiento de los jóvenes respecto de las marcas históricas (PP y PSOE) no solo permanece sino que parece seguir ensanchándose, fundamentalmente por la pujanza de Ciudadanos.

Zaragoza suspende a todos los líderes, menos a Albert Rivera

Solo Albert Rivera consigue un saldo evaluativo* positivo en Zaragoza: +8. Su liderazgo presenta, además, un perfil político con transversalidad: sus evaluaciones son positivas entre los votantes del PP (+20) y PSOE (+23).

Alberto Garzón, con un balance de -3, es quien se acerca más a Rivera. El dirigente de IU registra un alto saldo positivo entre su electorado (+70) y también goza de transversalidad en el espacio ideológico de la izquierda: +53 entre el electorado de Podemos (29 puntos más que Pablo Iglesias entre los suyos) y +16 entre el del PSOE.

Pedro Sánchez (-45), Mariano Rajoy (-52) y Pablo Iglesias (-59) obtienen saldos muy negativos en esta provincia.

Es llamativa la carencia de reciprocidad entre los electorados de Ciudadanos y los del PSOE a la hora de evaluar a los respectivos líderes: mientras los votantes naranjas suspenden mayoritariamente a Sánchez (-75), los votantes socialistas le otorgan a Rivera una evaluación positiva (+23).

zaragoza03

Entre los líderes regionales, solo Javier Lambán (PSOE), Pablo Echenique (Podemos) y Pedro Santiesteve (Zaragoza en Común) son conocidos por la mayoría de la población. Roberto Bermúdez de Castro (PP) y Susana Gaspar (C’s) apenas registran un conocimiento del 40% entre la ciudadanía zaragozana**.

Lambán es el líder con el saldo menos negativo (-19) seguido de Bermúdez de Castro (-23) y Susana Gaspar (-24). Pablo Echenique y Pedro Santiesteve son quienes presentan la evaluación menos favorable de los dirigentes territoriales: -32 y -34 respectivamente.

zaragoza04

* Diferencia entre el porcentaje que aprueba y desaprueba la actuación política del líder.
** Diferenciación que es importante tener en cuenta a la hora de analizar el saldo evaluativo de cada líder.
Ficha técnica.- Sondeo efectuado mediante entrevistas telefónicas a una muestra de residentes en la provincia de Zaragoza mayores de 18 años y con derecho a voto en elecciones generales. Se han completado 600 entrevistas, distribuidas de manera proporcional al total de la provincia, con cuotas de sexo, edad y hábitat aplicadas a la unidad última (persona entrevistada). Partiendo de los criterios del muestreo aleatorio simple, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50), el margen de error de los datos referidos al total de la muestra es de ± 4.1 puntos. La recogida de información y el tratamiento de la misma han sido llevados a cabo íntegramente en Metroscopia. Fecha de realización del trabajo de campo: del 11 al 13 de abril de 2016.