Más mujeres, más jóvenes y mejor preparados. Las elecciones del 20 de diciembre han generado un Congreso diferente al de otras legislaturas en cuanto al perfil social de sus señorías (Tabla 1). Aunque la mayoría de diputados son varones, la proporción de mujeres (40%) es la más alta de la historia de la democracia. Las diputadas son, por término medio, tres años más jóvenes que sus compañeros de escaño y abundan en el hemiciclo, más que en otras legislaturas, los parlamentarios que han nacido en otra provincia que no es por la que salen elegidos (30,4%). Esta legislatura es la que congrega a más diputados con credenciales universitarias (95%) y se mantienen como predominantes, aunque con menos presencia, las profesiones relacionadas con las leyes (21%) y con la docencia (17%). Es remarcable que un 18% de sus señorías no tiene profesión o no la declara. Se trata de una legislatura con una de las tasas de renovación más elevadas de la democracia ya que el 62% de los diputados no tienen experiencia previa en el Congreso. Existen diferencias por partidos que han sido explicadas en el especial publicado por el diario El País y que se pueden apreciar en la Tabla 1. [1]

 

Tabla 1. Perfil social de los diputados/as de la XI Legislatura

Fuentes: La información con la que se ha configurado esta tabla proviene de las páginas personales de los diputados/as, de la información declarada en las redes sociales y, en su mayor parte, de la base de datos Bapolcon ® que sigue las indicaciones del texto siguiente: Coller, Xavier, Andrés Santana y Antonio Jaime (2014), “Problemas y soluciones para la construcción de bases de datos de políticos”, Revista Española de Ciencia Política y de la Administración, nº 34, pp: 169-198. Nota 1: Entre paréntesis, el número de diputados/as sobre los que se ha obtenido información. Nota 2: Los datos hacen referencia al momento de la toma de posesión excepto la edad media que se ha calculado en el momento de la elección (2015). La edad media aumenta un año si se toma como base el 2016.

Fuentes: La información con la que se ha configurado esta tabla proviene de las páginas personales de los diputados/as, de la información declarada en las redes sociales y, en su mayor parte, de la base de datos Bapolcon ® que sigue las indicaciones del texto siguiente: Coller, Xavier, Andrés Santana y Antonio Jaime (2014), “Problemas y soluciones para la construcción de bases de datos de políticos”, Revista Española de Ciencia Política y de la Administración, nº 34, pp: 169-198.
Nota 1: Entre paréntesis, el número de diputados/as sobre los que se ha obtenido información.
Nota 2: Los datos hacen referencia al momento de la toma de posesión excepto la edad media que se ha calculado en el momento de la elección (2015). La edad media aumenta un año si se toma como base el 2016.

Uno de los asuntos que más se han debatido desde que emergieran las voces del “no nos representan” es el de la distancia entre parlamentarios y sociedad. ¿Se parecen nuestros representantes a la sociedad que los elige? ¿Son como nosotros? Conviene reflexionar al respecto con los datos disponibles y con un indicador sintético denominado Índice de Desproporción Social (IDS). [2]

Este índice es la proporción de un grupo social determinado (mujeres, inmigrantes, universitarios, trabajadores) en el Congreso respecto de la población en edad de votar. El IDS nos facilita una medida numérica de la distancia que existe entre la sociedad y la élite política. Si la proporción del grupo en el Congreso y en la población es similar, el índice se aproximará a 1 y se estará cerca del “modelo microcosmos” de representación política. Si el índice es mayor que 1, entonces el grupo en cuestión está sobrerrepresentado en el Congreso respecto de su presencia en la población. Si el índice es menor que 1, el grupo está infrarrepresentado. La magnitud de la infra o sobrerrepresentación viene dada por el valor del índice: cuanto más se aleje de 1, mayor es la distancia o la desproporción social. Mayor será, también, el sesgo que exista hacia ese grupo determinado.

Los datos de la siguiente tabla (Tabla 2) indican que, en conjunto, el perfil social del Congreso de los diputados ha evolucionado hacia una mayor proximidad respecto de la sociedad[3] Las mujeres siguen estando infrarrepresentadas (IDS de 0,78) a pesar de ser un 40% de la cámara y experimentar un aumento respecto de la legislatura anterior (37%). Queda un trecho por recorrer para llegar a la paridad y sería conveniente reflexionar acerca de la combinación de los tres factores que pueden contribuir a que se alcance: el tamaño de la circunscripción, las decisiones de los partidos de colocar a más mujeres en puestos de salida en las listas electorales y las decisiones de los electores cristalizadas en el voto.

Existe una cierta sobrerrepresentación de los parlamentarios que obtienen un escaño en una circunscripción en la que no han nacido, aunque esta se ha reducido con el tiempo. Así lo muestra el IDS de 1.74 frente al 2.54 de 1982. No obstante, este grupo de diputados ha aumentado respecto de la legislatura anterior (23%). En términos de edad media, el Congreso es prácticamente una imagen especular del conjunto de electores (IDS de 0,98). No ocurre lo mismo si observamos las credenciales educativas. Existe una sobrerrepresentación (IDS de 5,0) de los titulados universitarios en el Congreso de los Diputados, aunque esta se ha reducido con los años (era de 18,3 en 1982). Es cierto que aumenta la proporción de diputados con título universitario respecto de 1982, pero el cambio más relevante se produce en la sociedad: en 30 años la proporción de titulados superiores en España pasa de 4,8% al 19%, reflejando una reducción significativa del IDS en la dimensión educativa.

No es de extrañar, por tanto, que las profesiones más habituales sean las  generalmente asociadas a la formación universitaria. De entre ellas, tradicionalmente abundan las relacionadas con las leyes (abogados, fiscales, jueces, etc) y la docencia. Pero en esta legislatura asistimos a un hecho relevante: la disminución de la presencia de profesionales de las leyes y docentes implica que otros grupos adquieren más relevancia, especialmente aquellos que no tienen profesión (un 18%). Los profesionales de las leyes y los docentes siguen estando sobrerrepresentados (IDS de 29,16 y 3,6, respectivamente) pero mucho menos que al comienzo de la democracia. En parte es debido a que entran en el Congreso menos personas con esta profesión y a que en la sociedad aumenta el número de abogados/as y docentes.

Mientras que los empresarios, propietarios y directivos tienen su cuota similar en el Congreso (IDS de 0,96), los grandes infrarrepresentados son los trabajadores (IDS de 0,02), que ven reducida su presencia todavía más en 30 años y, especialmente, respecto de la legislatura anterior, donde eran un 7%.

Tabla 2. Índices de desproporción social (IDS) en el Congreso de los Diputados en 1982 y 2011

Nota: Las variables empleadas para la población tiene en cuenta solo a las personas en edad de votar (mayores de 18 años), exceptuando la variable “ocupación” que por imposibilidad de desagregación incluye a las personas mayores de 16 años.

Nota: Las variables empleadas para la población tiene en cuenta solo a las personas en edad de votar (mayores de 18 años), exceptuando la variable “ocupación” que por imposibilidad de desagregación incluye a las personas mayores de 16 años.

Aunque en algunos aspectos hay desproporciones relevantes, un vistazo global al índice de Desproporción Social del Congreso de los Diputados permite decir que el perfil social de los parlamentarios de esta legislatura se aproxima más a la sociedad que los elige en una línea de aproximación  que ha ido creciendo desde 1982.

 

 

[1] Debe hacerse notar que el análisis realizado en El País contiene un error ajeno a la empresa editorial. El grupo Democràcia i Llibertat tiene un 37% de mujeres, no un 50% como se indicaba en el artículo. Este error (el 0,2% de los diputados) influye en la edad media del grupo. El País fue notificado al detectarse el error el mismo día de la publicación (27 de diciembre de 2015) y se corrigió en la web del grupo responsable de este trabajo.
[2] Los datos de la población provienen del censo de habitantes (1981 y 2011) y los de los diputados de la base de datos Bapolcon®.
[3] Se toma como referencia la legislatura de 1982 al disponer de los datos del censo de 1981.