El PP sería la fuerza más votada en el supuesto de una celebración inmediata de elecciones generales. El relevo en el liderazgo del Partido Popular supone de esta manera un nuevo parteaguas en la evolución de los alineamientos electorales en España, según se desprende del último sondeo de la larga serie (con más de 12.000 entrevistas telefónicas en total) que Metroscopia ha llevado a cabo semanalmente en los últimos dos meses.

Las elecciones en Castilla y León celebradas el día 13 de febrero, donde el PP consiguió ser la fuerza más votada, dependiendo de Vox para formar el Gobierno autonómico, apenas modificó la relación de fuerzas en la arena política nacional. Sin embargo, desde que estallase la crisis interna en el PP unos días después de aquellos comicios hasta que el pasado fin de semana se produjo el relevo efectivo en su liderazgo, el telón de fondo de la actualidad ha cambiado sustancialmente: a la intensa preocupación por la subida generalizada de los precios, se añadió también la unánime preocupación generada por la guerra en Ucrania y sus consecuencias. La huelga de los transportistas durante la segunda quincena de marzo y el cambio de postura histórica sobre el Sáhara Occidental también han sido algunos de los eventos informativos que han condicionado la intención de voto.

Actualmente, el Partido Popular (con más del 29% de los votos) superaría al PSOE (con el 26%) en tres puntos. Este intercambio de posiciones junto con el mantenimiento de Vox como tercera fuerza (superando el 17%) permitiría que la suma de PP y Vox supere por sí misma los 176 escaños necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.

La distancia que hoy separa a Vox del PP, fijada ahora en más de once puntos a favor de los populares, ha variado de forma considerable. En la semana en la que se produjo el anuncio del Congreso extraordinario y el PP entró en periodo de sede vacante, Vox alcanzó el 23% y superó al PP en cuatro puntos. En las siguientes semanas mantuvieron una posición de empate técnico, que se deshizo cuando se supo que no habría competición: Alberto Núñez Feijóo sería el nuevo líder del PP.

La pregunta que cabría hacerse es: ¿cómo es posible que un partido, en apenas seis semanas, pase del 19% al 29%?

Parece que la etapa que se abre para el Partido Popular con Feijóo presenta muchos de los rasgos de lo que el maestro de sociólogos Juan J. Linz definiera como “momentos inaugurales” en la vida de los sistemas o instituciones políticas: un momento inaugural es un punto en el tiempo en que, de forma más o menos simbólica o tangible, se  visibiliza la apertura de una etapa nueva, de una realidad distinta, con una carga simbólica y emocional diferente o fuertemente renovada que la hace discontinua respecto de lo anterior. Una especie de “renacimiento”, en suma: un borrón y cuenta nueva que desenfoca la visión del pasado y abre el campo óptico a un presente y un futuro por construir o renovar a fondo. El nombramiento solemne de Feijóo en el Congreso del PP celebrado en Sevilla supone, sin duda, uno de esos momentos inaugurales.

El ascenso tan pronunciado del PP se debe ahora a la combinación de tres movimientos simultáneos:

  • el atractivo que genera entre el electorado de Ciudadanos: recibe más de 750.000 de sus anteriores votantes.
  • el saldo positivo que consigue de su intercambio con Vox: el flujo entre ambos partidos es ahora favorable al PP en unos 150.000 votantes.
  • y el gancho electoral que supone para cerca de medio millón de votantes socialistas.

Uno de los principales obstáculos con los que Feijóo se encontrará a la hora de ejercer su liderazgo es dar con el foro y la forma para realizar la oposición al Gobierno. Actualmente, Vox es percibido como el partido que mejor oposición realiza (17%), junto con el PP (16%). Sin embargo, entre los votantes del espacio político compartido por PP, Vox y Ciudadanos, el partido liderado por Santiago Abascal es con claridad la referencia en la oposición al Gobierno (40% por 23% del PP), un elemento importante si se tiene en cuenta que estas semanas han demostrado que más de dos millones de votantes de la derecha se declaran en tránsito entre ambas fuerzas: lo mismo les da PP que Vox.

Estos momentos inaugurales son por definición coyunturales, representan la culminación de un tiempo y la apertura de otro.  Significan más la generación de una expectativa que la cristalización de la voluntad electoral de los ciudadanos. En cierta manera, fijan listones electorales que suben o bajan en función de la percepción que los electores van teniendo a medida que evalúan la dinámica política.

FICHA TÉCNICA

Este informe se ha llevado a cabo mediante entrevistas telefónicas realizadas por el equipo de campo de Metroscopia.

El universo de la encuesta es el conjunto de los españoles con derecho a voto. Los datos recogidos en este informe se sustentan en una base muestral total de 12.100 entrevistas obtenida mediante muestreo aleatorio a lo largo de sucesivos sondeos con un tamaño muestral de 1.200 entrevistas.

El método de administración es telefónico asistido por ordenador (CATI) con marcación predictiva. El cuestionario es estructurado y precodificado.

Los trabajos de campo se realizaron entre el 4 de febrero y el 6 de abril de 2022.

El margen de error para la muestra total final, para un nivel de confianza del 95.5% (que es el habitualmente adoptado) y asumiendo los principios del muestreo aleatorio simple, en la hipótesis más desfavorable de máxima indeterminación (p=q=50%) es de ±3.4 puntos para datos globales.